Él VUELVE 





ÉL VUELVE 


El autor esta vez vuelve
con ojos de amor y vestido 
con un manto púrpura 
diciendo: - Yo nunca 
cambié aunque tuve 
corazón de hombre, 
en eso mi simiente y yo
somos iguales. 

¿Será que ahora voy a su ritmo? 
Porque me ha dejado 
sin tiempo propio,
haciéndome sentir que
tengo solo una oportunidad.

El dragón muere en sus 
manos en la hora fijada
y el cordero ríe
conmigo en el campo
minado de mis pensamientos.

Por su gracia sigo de pie
aunque vea con mirada
aguda el semblante 
de las aguas claras o sucias. 

Un golpe de estado 
recibió mi cueva, 
pero me deĵa viva 
para Él 
siento que agonizo
pero en su atrio
no moriré. En realidad,
yo no me conozco
si acepto su voluntad
buena, agradable y 
perfecta.