Autorretrato 



Soy Pilar como se llamaba mi bisabuela y Magdalena como mi abuela, ambas por mi lado paterno. Soy

 Fernández, de la Rioja de un pueblo llamado Leza de Río Leza. Soy antepasados españoles que llegaron a Chile buscando una vida más tranquila y pacífica después del terror de la Segunda Guerra Mundial. Soy Komlos, originalmente Kohn, apellido judío que se transformó debido al antisemitismo que habitó en Hungría después de la Primera Guerra Mundial. Soy el carácter de los Komlos y el espíritu de los Fernández. El carácter es lo que a veces me juega en contra, sin medir las palabras, hiriente sin quererlo, hablar sin pensar. Es como jugar sin sonreír, no se pueden separar dos cosas que siempre van de la mano. Lo dejo acá como un mantra para recordarlo: pensar y después hablar, pensar y después hablar, pensar y después hablar… Mi espíritu es el que me ayuda a mantenerme viva, el que inventa cosas para hacerme vibrar, el que me ayuda a sentir la sangre que corre por mis venas. Es el que siempre le gana a mi carácter, debe ser porque es mas cauteloso y dedicado. También es aguafiestas y cuando quiere hacerse la víctima, lo sabe hacer perfectamente. Soy las piernas de mi papá, las pistas de atletismo, las zapatillas de clavo, la velocidad, la competencia, la adrenalina, el cronómetro,  los minutos, los segundos. Soy el anhelo de superación inconcluso, soy lo que le quedé debiendo, soy la meta sin cruzar.

Soy los brazos abiertos de mi mamá, el cariño sincero y desinteresado, la preocupación continua, la generosidad mas pura y la demostración sin límites del amor. Soy sobre todas las cosas amor. Soy la nariz de mi abuela materna. - Esa nariz puntiaguda igual a tu ñaña me decían. Soy más descendencia que yo misma. Soy historia, biología, memoria celular, soy la malla genética de información, soy cromosoma, soy mitocondria, soy energía, soy vibración en alta frecuencia, soy universo, soy cometa, soy fugaz y soy estrella. Soy esa estrella que decidió brillar.