Reconciliación 


El móvil me suena exactamente a las 4:27 de la mañana, lo tengo en vibración. Me despierto cabreada y al mirar el número me cabreo todavía más. Esté tío, es imbécil. Seguro que encima está borracho.
 Ignoro la llamada, pero cuándo vuelve a sonar decido que la mejor opción de todas es apagarlo. Y eso hago. Me desvelo, maldito gilipollas. Le odio. Me levanto de la cama, y veo cosas de él por todos lados. No sé en que momento he perdido el rumbo de mi vida, y en que momento le he dejado entrar en ella tan profundamente. Estoy enamorada de él. Y es normal, es tan... Atento siempre, y sé que me quiere. Pero se ha pasado tres pueblos, quizás yo lo he prejuzgado, pero joder que esperaba, presentándose con ese gilipollas. Estoy tan cabreada. El timbre de casa suena. No me lo puedo creer. Miro por la cámara, y es él. No parece borracho. Me debato en desconectar el telefonillo e ignorarlo. Pero no puedo. Mis ganas de verle y solucionarlo pueden conmigo. Le abro. Y me siento en el sofá. Escucho la puerta, cerrarse y con llave, además, oigo sus pasos hasta la habitación, es tonto. Y vuelve al comedor. Sus ojos se encuentran con los míos. Da pasos firmes hasta mí. Se arodilla entre mis piernas y estampa sus labios contra los míos. Sin avisar. Sin preguntar y sin pedir permiso. Caigo rendida ante él. Ante su olor. Ante sus labios. Ante sus caricias. Se separa y sigue enfadado, lo noto en sus cejas y en sus ojos. -No vuelvas a desaparecer así- lo dice firme y serio. 
- ¡Has tardado en darte cuenta! - ruedo los ojos y quiero reírme al ver su mirada. 
- Pensaba que te habías cambiado de mesas, cuándo me he dado cuenta de que te habías ido... Quería no sé, matarte literalmente, claro. -Espero que te haya servido de escarmiento. No vuelvas hablarme así- y soy yo quién le roba un beso con unas ganas desbordantes. 
- Solo si tú no vuelves a juzgarme así, jamás haría algo para hacerte daño. Nunca. Ese tío no es mi colega, pero no quería que las cosas se quedarán así. Quería que se disculpara contigo. - Perdóname- dejo muchos besos por su hermoso rostro- Te quiero tanto.
 - Lo mismo que te quiero yo a ti, piernas infinitas.