Camping Ávila



Leo en las noticias que ha habido un colosal incendio forestal en El Tiemblo de Ávila. No recuerdo si estuve dos o tres semanas allí, en una especie de campamento veraniego escolar. Con mis nueve años iba bastante confiado e ilusionado pensando que me lo pasaría genial con mis compañeros de curso. Disfruté bastante comprando un machete de 20 centímetros de hoja y una cantimplora verde de aluminio en la tienda Rebeco, que era lo mas parecido a una armería como las que salen en Estados Unidos. Menuda pesadilla resultó ser aquella aventura . Nos trataban los profesores como si fuéramos militares o presos de una cárcel. Los baños eran en grupos de cinco o seis, nos poníamos el bañador y un monitor con una manguera de barrendero, a toda presión nos enchufaba hacia nuestros cuerpos sin consideración alguna. La verdad es que resultaba bastante molesto y engorroso este sistema de limpieza, parecíamos animales de un zoo cuando están limpiando la jaula con ellos dentro. Cada vez que íbamos a almorzar o a merendar teníamos que formar una fila a modo de tropa militar. Y nos hacían cantar el cara al sol, allí aprendí el himno. Los días transcurrían súper lentos en aquellas condiciones. La verdad es que no entendía porqué a esas edades tan tempranas ya te estaban inculcando esas tropelías de disciplinas tan severas y crueles.